Ortoqueratología:
ver sin gafas ni cirugía
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¿Y si pudieras ponerte unas lentillas por la noche, dormir, quitártelas al despertar y pasar el día entero viendo con nitidez sin gafas ni lentillas? Eso es exactamente lo que hace la ortoqueratología, una técnica con más de 35 años de evidencia científica que además es el método más eficaz disponible hoy para frenar la miopía en niños y adolescentes.
¿Cómo funciona?
Las lentes de Orto-K son lentes de contacto rígidas gas-permeables con una geometría inversa especialmente diseñada. Al dormir con ellas, ejercen una presión suave y controlada sobre la córnea, que va adoptando temporalmente la curvatura necesaria para corregir la miopía. El efecto dura entre 16 y 24 horas, tiempo suficiente para pasar el día con visión nítida.
El proceso es completamente reversible: si dejas de usar las lentes, la córnea vuelve a su forma original en pocos días.
Control de miopía: la gran ventaja
Más allá de la comodidad visual durante el día, la Orto-K tiene una ventaja fundamental en niños y adolescentes: frena el crecimiento del eje axial del ojo, que es lo que hace que la miopía progrese. Estudios como el LORIC y el SMART muestran reducciones de entre el 40% y el 60% en la progresión de miopía en pacientes pediátricos.
¿Soy candidato?
- Miopía de hasta −6,00 D (con o sin astigmatismo leve).
- Córnea sana sin patologías.
- Motivación para seguir la rutina nocturna de limpieza y colocación.
- Edad: desde los 6-8 años (para control de miopía) hasta adultos que no deseen operarse o no sean candidatos a cirugía refractiva.
¿Cómo es el proceso de adaptación?
El primer paso es una topografía corneal para mapear la curvatura exacta de tu ojo. Con esos datos, el fabricante personaliza las lentes. Las primeras noches la visión diurna va mejorando progresivamente: en 7-15 días la mayoría de los pacientes alcanzan la visión objetivo. Se realizan revisiones a la semana, al mes y posteriormente de forma periódica.
Seguridad
Usadas correctamente, las lentes de Orto-K tienen un perfil de seguridad comparable al de cualquier lente de contacto rígida. La clave está en la higiene estricta y en las revisiones periódicas con el profesional. La infección corneal —el principal riesgo de cualquier lentilla— se reduce al mínimo siguiendo el protocolo de limpieza.
En Óptica Trinidad ofrecemos adaptación de Orto-K con topógrafo corneal de última generación. Si tú o tu hijo sois miopes y queréis explorar esta opción, pide una consulta informativa sin compromiso.